Dolor de garganta, molestias al tragar y a veces unas décimas de fiebre son síntomas propios de una faringitis que pueden aliviarse sin fármacos

A principios de otoño, con la llegada de días más lluviosos y temperaturas cambiantes, este tipo de afección tiende a dispararse. Lo más habitual es que la faringitis (inflamación de la faringe) esté causada por un virus, aunque también puede tener un origen bacteriano.

Otros posibles desencadenantes pueden ser la alergia al polvo, al polen o a las mascotas; la contaminación o simplemente unas defensas bajas.

PREVENIR, LO PRIMERO

Para evitar estos problemas se pueden seguir algunos consejos de sentido común, como evitar los espacios que puedan provocar reacciones alérgicas, hidratarse bien, no compartir cubiertos ni alimentos … Una vez aparecen las molestias, las herboristerías ofrecen remedios muy diversos para tratar la faringitis.

AGRIMONIA PARA LA AFONÍA

Los flavonoides de esta planta le confieren una gran acción antiinflamatoria. Por eso es adecuada para personas que suelen sufrir de afonía, ya que elimina la irritación de garganta y reduce la inflamación de las mucosas respiratorias.

La forma más usual de tomarla es en infusión sola o con otras plantas como la malva y el llantén. Se recomienda beber de 2 a 3 tazas al día entre las comidas. Se presenta en extracto líquido (gotas) , tintura y cápsulas (de 1 a
6 unidades de 300 mg al día).

HELENIO BALSÁMICO

De esta planta robusta se utiliza el rizoma y la raíz con fines medicinales. Contiene aceite esencial de helenina, esteroles e inulina. A la helenina se le atribuyen virtudes antitusivas, antiespasmódicas, balsámicas y antisépticas. Por eso es idónea para la faringitis, la laringitis o la gripe.

Se toma en decocción junto con otras plantas, en polvo, en extracto líquido, tintura o jarabe.

ERÍSIMO QUE CALMA

También tiene efecto balsámico. Se toma la infusión de la planta, pero también el jarabe o la tintura son una opción que se encuentra en los herbolarios y es apto para todas las edades.

INFUSIÓN DE PLANTAS PARA CALMAR LA IRRITACIÓN

Mezclando a partes iguales helenio, erísimo, agrimonia, malvavisco y llantén se puede preparar una tisana que alivian los síntomas más comunes de la faringitis. Se hierven dos cucharadas soperas de la mezcla en 1/2 litro de agua 5 minutos, se deja reposar 10 y se cuela. La miel refuerza la acción balsámica. Otra opción es con helenio, marrubio, brotes de pino silvestre y regaliz.