Necesitas tiempo para vaciar el armario, limpiar el interior, clasificar las prendas, guardarlas en orden… Aquí tienes todas las claves para que el cambio de armario no te supere. Si lo haces bien no solo ganarás orden, también mucho espacio

Elige bien el día ideal para hacerlo

Un cambio de armario no se puede hacer en un”ratito”. Necesitas tiempo y espacio para revisar la ropa de dos temporadas. Hazlo con tiempo. Destina un día entero al cambio. Puedes hacer pausas, pero ponte como objetivo tenerlo listo por la tarde. Lo mejor es hacerlo un sábado o un domingo y empezar a primera hora de la mañana. Prepara el dormitorio antes de empezar. Haz la cama y pon un poco de orden ya que necesitas el espacio para vaciar todo el contenido del armario.

Vacía tu armario para decidir qué guardar

La ropa doblada, la de los cajones, lo que tienes en perchas… Coloca sobre la cama todo lo que guardas en el armario. Para no liarte, empieza por la ropa y sigue por los complementos. Separa la ropa por temporada y agrúpala
por tipo (camisas, vestidos, pantalones..) y antes de volver a guardar, haz una criba. La típica frase “no tengo nada que ponerme” la solemos decir delante de un armario lleno de ropa. ¿Por qué sucede? Porque solo nos ponemos un 20% de lo que tenemos y además siempre compramos el mismo tipo de cosas. Antes de comprar, piensa bien si ya lo tienes.

Primero revisa la ropa de verano

Que es la que vas a guardar para dar paso a la de invierno. Haz 3 montones: ropa que te pones mucho, de uso esporádico y ropa que casi nunca te pones. Regala o dona las prendas que hace más de un año que no te pones (porque
ya no te gustan, no te quedan bien o han pasado de moda). Quizás alguien las puede aprovechar. Lleva a reciclar el resto de prendas. Firmas como H&M recogen la ropa que no quieres en una campaña dirigida a reducir los residuos textiles.

Si tienes dudas con una prenda…

…pruébatela. Es el mejor modo de saber si no te la pones porque no te queda bien o no te gusta o porque no te acordabas de que la tenías. Haz una prueba, si no te decides sobre una prenda, “indúltala” 3 meses. Si pasado ese tiempo no te la has puesto es que ha llegado el momento de deshacerte de ella.

Lava, plancha y repara

Comprueba que ninguna prenda esté manchada o tenga algún desperfecto. Si tiene una mancha y la guardas, pasado el invierno será casi imposible de quitar. Revisa los botones y costuras y plancha las prendas que se arrugan más. Lo ideal es que todo esté perfecto antes de que empiece a “invernar”.

¿El armario está vacío, límpialo a fondo

Casi nunca tienes el armario vacío, o sea que el momento del cambio de temporada es perfecto para limpiarlo a fondo. Primero elimina el polvo y, luego, repasa con un paño impregnado en jabón neutro. Enjuaga y seca bien para evitar que quede humedad dentro. Aprovecha para renovar los saquitos de lavanda: dan buen olor y son antipolillas.

Piensa dónde vas a guardar las piezas de fuera de temporada

Lo ideal es que guardes la ropa de verano junta y no repartida por varios armarios. Así te será más fácil de localizar en primavera. De lo contrario, al cabo de los meses no sabrás dónde está cada cosa.

Los básicos, a mano. Hay prendas que aunque sean “de verano” puedes ponértelas todo el año, como las camisas blancas. Destínales un espacio, son básicos que es práctico tener siempre a mano.

Las cajas de plástico transparentes son útiles para comprobar de un vistazo qué guardas. Agrupa las prendas por tipo y, si puedes, guárdalas juntas en la misma caja. Pon dentro un antipolillas.

Revisa también los complementos

Son unos auténticos “ladrones de espacio”. Para que te quepan los de invierno, primero debes guardar los de verano.
Ponlos en la parte alta del armario.

Los bolsos, pon los blandos dentro de los rígidos y guárdalos en cajas un poco altas. Pon dentro bolsitas desecantes (la humedad los perjudica si son de piel).

Los fulares Si tienes muchos puedes hacer dos cajas: claros y oscuros. Guárdalos lo más planos posible para que no ocupen y no se arruguen. Plancha los más delicados antes.

Zapatos Lo ideal es que no compartan armario con la ropa. Si tienes espacio guárdalos dentro de sus cajas con papel de periódico en la punta o una horma. Límpialos antes de hacerlo.

Dobla bien y te cabrán

En general, las prendas de invierno ocupan más que las de verano. Por eso, doblar en exceso las más voluminosas, como chaquetas y jerséis, es un error común que te quita espacio. Para que no abulten no dobles los jerséis con más de tres pliegues. Si tienes sitio en la barra puedes plantearte colgar alguno: restan menos espacio colgados que doblados.

El turno de la ropa de invierno

Antes de colocar la ropa de invierno debes revisarla bien, igual que has hecho con la de verano.

Haz selección Antes de empezar a comprar cosas nuevas, mira lo que tienes y decide qué te quedas y qué no. Haz montones separándolas por tipo (chaquetas, pantalones, faldas…).

Comprueba las prendas Puede ser que se hayan arrugado de estar guardadas o hayan cogido mal olor. Plánchalas o lávalas, según sea necesario y después guárdalas en su sitio.

Mira lo que tienes Para decidir cómo vas a organizar el armario. Las prendas de invierno no tienen nada que ver con las de verano y puede ser que tengas que ordenar el interior de una manera muy distinta. Comprueba que tienes todo lo que necesitas: perchas, cajas…

Elige el mejor sistema para organizar el armario

Por colores, por estilo, por tipo de prenda, por usos… Tú eliges el criterio según el cual vas a organizar el armario. Debe ser el que mejor se adapte a tus necesidades y a tu ropa y te ayude a ahorrar tiempo en tu día a día.

Un orden lógico Coloca en las zonas más accesibles del armario, las que quedan entre los 80 y 180 cm de altura, la ropa que más te pones y en las más inaccesibles lo de uso esporádico.

Y si compartes armario Lo ideal es que cada uno tenga su propio cuerpo de armario y pueda organizarlo a su manera.

Mantén el orden más tiempo

Por fin has terminado y te invade una sensación de descanso y alegría. No dejes que desaparezca, el orden es un camino que recorres día a día.

No apiles mucho Coges un jersey y el montón se va hacia un lado. ¿Te ha pasado? Eso es porque haces pilas demasiado altas. Igual debes poner una balda intermedia más. Separa camisetas de jerséis, para encontrarlos más fácilmente, y pon la parte doblada delante. Serán más fáciles de coger.

Y en la zona de barra Reserva una percha para cada prenda y cuelga la ropa abrochada. Si se desboca, ocupa más.