Beber un vaso de agua, hervir alimentos, ducharse … Son gestos cotidianos a los que no solemos prestar atención, pero que en realidad influyen en nuestro bienestar. Desvelamos las claves para que el agua de tu casa sea una fuente de salud

El agua que llega a nuestros hogares es de calidad variable dependiendo, por ejemplo, de su origen. Por otro lado, la instalación interior de la vivienda es en sí misma un contenedor del agua que consumimos; por lo que los materiales de sus conducciones también afectan a su calidad. Sin embargo, tienes muchas opciones a tu alcance para
mejorar sus características.

CÓMO OPTIMIZAR SU CALIDAD

Mantén el cloro a raya. Instalar un filtro de carbón activo en la grifería de la cocina es una opción saludable para retener el cloro y sus derivados (cuyo exceso en el organismo puede resultar dañino). Si instalas este sistema también en la ducha, tu sistema respiratorio, piel y pelo lo agradecerán.

Purifica el agua. Los equipos caseros que purifican el agua del grifo permiten disponer de agua más saludable, debido a que estos sistemas eliminan el cloro y sus subproductos, metales pesados, compuestos
nitrogenados, productos fitosanitarios y plaguicidas, y agentes biológicos que pueden estar presentes en el agua.

Los filtros de carbón activo, los sistemas de ósmosis inversa y los destiladores son opciones asequibles económicamente y que además ayudan a reducir gastos, porque evitan comprar agua embotellada.

Cuida las cañerías. Reducir los puntos de unión de los conductos entre el distribuidor y el punto de toma ayuda a minimizar la contaminación bacteriana. Es mejor evitar adhesivos tóxicos para las juntas y optar por sistemas de atornillado, incrustables o pinzables.

CUANDO EL AGUA DE TU CASA ES “DURA”

¿Qué significa eso? Las aguas duras son las que tienen exceso de carbonato cálcico (cal). Hay empresas especializadas que realizan análisis del agua de tu hogar para saber si es el caso.

¿Cómo influye? Puede afectar al mantenimiento de las cañerías, del lavavajillas, de la lavadora … (por las incrustaciones que se forman). y tampoco conviene para cocinar o para la piel en la ducha.

¿Qué se puede hacer? Instalar un sistema catalizador del agua en casa es de utilidad para eliminar el exceso de cal, mejorando su calidad y evitando la proliferación de microorganismos.