ESTIRA EL VERANO Con los números en la mano hablamos de un mes imbatible. El tiempo es bueno en la mayoría de los destinos asequibles geográficamente y la cartera lo nota.

SIN NIÑOS Solteros, parejas, jubilados y bebés

En un mundo que se divide entre los adultos que se saben las canciones de Disney y los que no, los segundos encuentran en septiembre su particular paraíso. Parejas sin hijos, solteros, estudiantes universitarios o jubilados con la vida encarrilada son los viajeros habituales de un mes en el que, ¡cuidado!, muchas familias apuran la primera semana para salir de vacaciones.

Porque si para uno solo es algo más barato, imagínate para cuatro, cinco, seis y la suegra. Hay una salvedad: los niños que aún no están en edad escolar. Ellos puede que no se acuerden nunca jamás del viaje. Pero tú, sí.

SOL Menos horas, mismas garantías

¿Qué es una hora de sol si tienes 13 al día? Es la diferencia entre salir de vacaciones el 1 de agosto o el 1 de septiembre. ¿Anochece un poco antes? Vale, tenlo en cuenta si viajas hacia el Este a destinos con diferencia horaria. También refresca antes, que se agradece en el Mediterráneo. En Ibiza, por ejemplo, las temperaturas medias rondan los 25 grados de máxima en la primera quincena y solo caen un grado en la segunda.

Puedes tentar el Caribe, pero ten en cuenta que la temporada de huracanes dura de junio a noviembre, y la estadística dice que septiembre es el mes con más riesgo. En Asia quedan coletazos del monzón.

BARATO Los vuelos sí, los hoteles…

Además de ahorrarte la «operación salida», el combustible suele estar más barato. Pesetillas si se compara con el ahorro en los vuelos. Las aerolíneas concentran sus chárteres veraniegos en julio y agosto, pero las conexiones de temporada se mantendrán hasta el 24 de octubre, así que les cuesta llenar los aviones, por lo que es fácil encontrar billetes hasta un 30 % más baratos.

Ojo con los hoteles: los informes de Trivago sostienen que los destinos de playa en España son un poco más económicos, pero los urbanos, sobre todo en las grandes capitales europeas, no. El viajero de negocios marca el precio.